El mueble empezó en Sedaví en talleres familiares de los años veinte y sigue siendo lo que da nombre al pueblo. Quien tiene una sala de exposición o un taller suele necesitar la plataforma para montar focos y falsos techos, o para llegar a una luminaria por encima de las estanterías sin rayar un suelo que se enseña al cliente.
El término es estrecho, totalmente llano y ronda los 2 km², así que mover la máquina de un punto a otro es sencillo. Si estás rehaciendo instalaciones o el techo de un bajo que se inundó en octubre de 2024, una tijera eléctrica estrecha entra por la puerta del local. Con suelos así de llanos y locales cerrados, el alquiler de plataformas elevadoras en Sedaví tira casi siempre de máquinas eléctricas y pequeñas, sin gasóleo.